"El hombre no puede contentarse con vivir por vivir. Un mero vivir, sin un por qué y para qué de la vida, sería una degradación de lo más humano del hombre"
Matrioskas
Estamos atrapados, por nuestros propios méritos. Esa es la gran conclusión que puedo sacar luego de ver dos films con diez años de separación; Cube (1997) y Le scaphandre et le papillon (2007), ambas me muestran el mismo fondo, pero desde perspectivas un tanto antagónicas. Sentir la presión de que no somos capaces de controlar nuestro entorno, crea en el ser humano esa sensación de inagotable angustia, a su vez a partir de aquí comenzar a construir un imaginario o un acto empírico que nos saque de ese estado de letargo es una tarea confusa. Pareciese ser que la simpleza y la inocencia son las herramientas a utilizar; dentro del regular diario vivir, se está expuesto a complejos sistemas de variadas índoles, que completan los espacios de tiempo y las necesidades que están medianamente predispuestas a ser satisfechas. Vincenzo Natali me explica que para salir de un enrevesado lugar que no parece tener escape alguno, debo comportarme con la fuerza de un niño, todos aquellos valores y...
Comentarios
No creo que exista un "vivir por vivir", sino... no estaríamos aquí.
Amote :3