Yo soy laburo
Desde algunos años ya, al menos desde que entre a la universidad, la pregunta del por qué estudiar para ser alguien en la vida, se ha convertido en un elemento tan fundamental. Entiendo perfectamente las razones de preparación en una carrera, formar personas con las capacidades suficientes para desempeñar una labor decente, pero lo que me inquieta es por qué esto se ha transformado en el único medio aceptable para convertirse en alguien útil. Claramente algunas veces pasa por una vocación personal y una pasión por la materia, pero veo mi entorno y la mayoría no es así, estamos ahí por obtener algo, para ser "algo", para conseguir un trabajo.
En sí soy una persona curiosa, me cuestiono muchas cosas, lo que indudablemente me lleva a buscar respuestas, trayecto en el cual aprender cosas nuevas es innato. Pero hay que someterse a una opción (dependiendo de lo acaudalado que sea nuestro aval) dentro de las posibilidades presentadas. Si de ello nada te gusta, busca lo que más te acomode y listo, comienza a realizarte ... creo que la idea en parte me frustra un poco. No es necesario estar en una universidad para tener plata, lo sé empíricamente, pero también sé que para llegar a eso hay que hacer sacrificios que es muy posible no sean del todo gratos.
Por qué el motivo de tantas monotonías tiene que ser el dinero. Me gusta darme ciertos lujos, no lo niego, pero me molesta tener que vivir en función de eso también. No creo en la utopía de que seamos todos iguales y vivir en feliz comunión, pero llegar a que todos giren en lo mismo y tener que rodar en la misma dirección me entorpece de vez en cuando. Trabajar solamente por obtener unos papeles intercambiables por alguna adicción, me es totalmente deprimente. Supongo que no estoy en lugar adecuado, en el momento adecuado. Sentirse fuera de lugar no es algo recomendable, preferiría vivir en mis propios sueños, pero la fantasía se sabe que irrumpe en la realidad o viceversa.
Re-re-plantearse si lo que hago esta bien crea cierto conflicto.
Aceptación es la carta fundamental para no decaer.
No me pidan que me conforme con aceptar algo con lo que no estoy de acuerdo.
Nuevamente caigo reo de mis dicotomías y antonimias.
En sí soy una persona curiosa, me cuestiono muchas cosas, lo que indudablemente me lleva a buscar respuestas, trayecto en el cual aprender cosas nuevas es innato. Pero hay que someterse a una opción (dependiendo de lo acaudalado que sea nuestro aval) dentro de las posibilidades presentadas. Si de ello nada te gusta, busca lo que más te acomode y listo, comienza a realizarte ... creo que la idea en parte me frustra un poco. No es necesario estar en una universidad para tener plata, lo sé empíricamente, pero también sé que para llegar a eso hay que hacer sacrificios que es muy posible no sean del todo gratos.
Por qué el motivo de tantas monotonías tiene que ser el dinero. Me gusta darme ciertos lujos, no lo niego, pero me molesta tener que vivir en función de eso también. No creo en la utopía de que seamos todos iguales y vivir en feliz comunión, pero llegar a que todos giren en lo mismo y tener que rodar en la misma dirección me entorpece de vez en cuando. Trabajar solamente por obtener unos papeles intercambiables por alguna adicción, me es totalmente deprimente. Supongo que no estoy en lugar adecuado, en el momento adecuado. Sentirse fuera de lugar no es algo recomendable, preferiría vivir en mis propios sueños, pero la fantasía se sabe que irrumpe en la realidad o viceversa.
Re-re-plantearse si lo que hago esta bien crea cierto conflicto.
Aceptación es la carta fundamental para no decaer.
No me pidan que me conforme con aceptar algo con lo que no estoy de acuerdo.
Nuevamente caigo reo de mis dicotomías y antonimias.
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