reloj de arena
-¿Tienes tiempo?
-Obvio, ¿cuándo no?, vivo del tiempo.
-Era sólo una pregunta causiosa.
-El tiempo es parte de lo que atentas llamar vivir, sería absurdo prescindir de él aunque quisieras, inclusos ese tiempo "muerto", al que erróneamente te refieres, tiene fuertes injerencias sobre lo que serás mañana.
-¿Existe verdaderamente el mañana?
-Estás atrapado bajo la cláusula de planificar lo que es improbable e incierto, la especulación y las idealizaciones son romanticismos efímeros del hombre, remítete a pensar qué es lo que puedes lograr hoy, y no pierdas de vista que el tiempo ya te esta matando (deberías dejar esta ilusa conversación y convertirte en algo plausible).
-Si mis metas, sueños, aspiraciones están insertas en algo que no puedo conocer, ¿qué hago con ellas, las desecho?
-Absolutamente mi querido amigo, libérate de todo aquello que te ata a las profundas decepciones de lo irreal e insensato, disfruta del quehacer cotidiano. Darle valor a las cosas sencillas es el trabajo más complejo que te puedas imaginar, no basta solamente con despertarse, avanzar y dormir; que tu paso sea más que levitar sobre la tierra, debes lograr que la tierra levite sobre ti.
-¿De verdad el hombre puede vivir sin sueños?, no me puedo imaginar siendo tan pragmático, necesito esa maldita droga para subsistir a las amenas y querendonas viscisitudes que me regala la vida.
-Pues he ahí el problema, no vives de sueños, sino de actos, y lo sabes, pero no quieres asumirlo. Es más fácil escapar en un mundo inexistente, lleno de relaciones ficticias, personas perfectas, en donde todo ocurre en el momento preciso e indicado, donde el error no se da margen a sí mismo, y resultas siempre victorioso en la lucha con el dragón de 7 cabezas. Pero tus viajes oníricos también te han jugado en contra, has visto tus peores miedos reflejados en ellos, su burla se hace presente, te dicen claramente que no desperdicies tu tiempo en hechos que no existen en el hoy, estás lentamente distorsionando tu diminuto lugar espacial, esperando que ellas estén en el mañana, cuando éste en sí no pertenece a nada.
-Me confundes un poco, pero creo entenderte, ¿cómo logro dejar de soñar?
-Sencillo, no duermas, ni pienses demasiado con tu alter ego, ¡mátame!
-Lo siento, pero no puedo hacerlo, te necesito para darle sentido a las cosas que no tienen sentido, o en su defecto para dejar de darle sentido a lo que ya lo tenía, eres una herramienta inútil pero imprescindible. ¿Me puedes dar algo de tiempo para reflexionar?
-Esta bien, espero. Pero no por siempre, recuerda que soy impaciente y detesto las demoras.
-Obvio, ¿cuándo no?, vivo del tiempo.
-Era sólo una pregunta causiosa.
-El tiempo es parte de lo que atentas llamar vivir, sería absurdo prescindir de él aunque quisieras, inclusos ese tiempo "muerto", al que erróneamente te refieres, tiene fuertes injerencias sobre lo que serás mañana.
-¿Existe verdaderamente el mañana?
-Estás atrapado bajo la cláusula de planificar lo que es improbable e incierto, la especulación y las idealizaciones son romanticismos efímeros del hombre, remítete a pensar qué es lo que puedes lograr hoy, y no pierdas de vista que el tiempo ya te esta matando (deberías dejar esta ilusa conversación y convertirte en algo plausible).
-Si mis metas, sueños, aspiraciones están insertas en algo que no puedo conocer, ¿qué hago con ellas, las desecho?
-Absolutamente mi querido amigo, libérate de todo aquello que te ata a las profundas decepciones de lo irreal e insensato, disfruta del quehacer cotidiano. Darle valor a las cosas sencillas es el trabajo más complejo que te puedas imaginar, no basta solamente con despertarse, avanzar y dormir; que tu paso sea más que levitar sobre la tierra, debes lograr que la tierra levite sobre ti.
-¿De verdad el hombre puede vivir sin sueños?, no me puedo imaginar siendo tan pragmático, necesito esa maldita droga para subsistir a las amenas y querendonas viscisitudes que me regala la vida.
-Pues he ahí el problema, no vives de sueños, sino de actos, y lo sabes, pero no quieres asumirlo. Es más fácil escapar en un mundo inexistente, lleno de relaciones ficticias, personas perfectas, en donde todo ocurre en el momento preciso e indicado, donde el error no se da margen a sí mismo, y resultas siempre victorioso en la lucha con el dragón de 7 cabezas. Pero tus viajes oníricos también te han jugado en contra, has visto tus peores miedos reflejados en ellos, su burla se hace presente, te dicen claramente que no desperdicies tu tiempo en hechos que no existen en el hoy, estás lentamente distorsionando tu diminuto lugar espacial, esperando que ellas estén en el mañana, cuando éste en sí no pertenece a nada.
-Me confundes un poco, pero creo entenderte, ¿cómo logro dejar de soñar?
-Sencillo, no duermas, ni pienses demasiado con tu alter ego, ¡mátame!
-Lo siento, pero no puedo hacerlo, te necesito para darle sentido a las cosas que no tienen sentido, o en su defecto para dejar de darle sentido a lo que ya lo tenía, eres una herramienta inútil pero imprescindible. ¿Me puedes dar algo de tiempo para reflexionar?
-Esta bien, espero. Pero no por siempre, recuerda que soy impaciente y detesto las demoras.
Comentarios
¿Cuándo procesas estas cosas?
Me has dado un poquito casi cerca del clavo, aunque no lo sé con certeza. Ni modo, nadie puede vivir sn dormir... menos yo.
" (...) has visto tus peores miedos reflejados en ellos, su burla se hace presente, te dicen claramente que no desperdicies tu tiempo en hechos que no existen en el hoy, estás lentamente distorsionando tu diminuto lugar espacial, esperando que ellas estén en el mañana, cuando éste en sí no pertenece a nada"
><
OK